jueves, 29 de julio de 2010

Dulces tesoros


Es increíble la cantidad de cosas que guardamos las mujeres... todo aquello que forma parte de nuestra vida, que nos trae un recuerdo especial o nos transmite una sensación hermosa es digno de ser guardado.
Una de las cosas que hacemos las mamás desde mucho antes de que nuestro bebé nazca es empezar a "construir" su historia, su vida a través de nuestros sentimientos, nuestros recuerdos. Muchas de las cosas que comenzamos a hacer es un diario o un cuaderno de fotos del crecimiento de la barriga. Desde el primer momento y sin importar si se sabe o no el sexo del bebé uno comienza a bordar y coser todo tipo de ropita, a hacer colchitas de crochet o quilts de tiernos colores para su cuna... todo forma parte de una ilusión, una esperanza, todo se convierte en un "dulce tesoro", en un recuerdo que cuando crezca guardará con celo.
El último "dulce tesoro" de mi hija es una cajita de música que le traje de Stuttgart con la ilusión de que se convierta en el contenedor de sus primeras joyitas, las que haga con cuentas de colores, de sus primeros bordados o sus primeras agujas de coser, con la ilusión de transmitirle a ella también la pasión de crear poniendo la cabeza, las manos y el corazón...